Cómo cuidar el medio ambiente

¿No sabes cómo cuidar el medio ambiente? Tranquilo, aquí encontrarás la respuesta (la mejor respuesta de la red). Aquí tienes la mejor guía acerca de cómo cuidar el medio ambiente. ¡Disfrútala!

Acciones para cuidar el medio ambiente

como cuidar el medio ambiente

A continuación, te hago algunas recomendaciones para cuidar el medio ambiente en diferentes aspectos, con trucos sencillos que pueden aplicarse en el día a día, y que permiten que el planeta esté más verde y saludable.

Genera energía limpia

La primera de las acciones que te ayudarán a cuidar del medio ambiente y que, además, te permitirán ahorrar dinero en la factura de la luz, es la de apostar por la energía limpia, ya sea eólica o solar.

Por supuesto, esto requiere una cierta inversión, pero, en poco tiempo, habrás recuperado ese dinero, y la luz que gastes en tu hogar te saldrá más barata. Y, además, estarás cuidando el medio ambiente.

Por lo tanto, tanto por un lado como por el otro, te conviene utilizar energías limpias y renovables. Y, sí, sé que en España nos están poniendo palos en las ruedas a este respecto, pero sigue mereciendo la pena económicamente y, por supuesto, merece la pena por cuidar a nuestro planeta.

Planta árboles

Otra buena forma de cuidar el medio ambiente es plantar árboles. Esto, por supuesto, resulta más fácil si tienes una casa con jardín o terreno, donde puedes plantar algunos árboles, pero también es posible en las ciudades.

En cualquier caso, empecemos por las casas con terreno: Plantar árboles te permitirá no solo cuidar del medio ambiente, sino también disfrutar de sombra en verano, y de sus frutos (en el caso de que plantes frutales). Por lo tanto, es un acierto.

En el caso de las ciudades, siempre puedes acudir al monte para plantar algún árbol, o puedes optar por averiguar dónde se pueden plantar árboles en la ciudad. El problema de esto último es que, probablemente, tengas que pedir permiso al ayuntamiento.

Si no encuentras forma de cómo plantar árboles en tu ciudad, siempre puedes optar por tener algunas plantas en tu terraza.

Plantando árboles o plantas en tu hogar, podrás compensar la contaminación que produces. Así, aunque generes CO2, estarás compensándolo con el oxígeno que producen los árboles que has plantado.

Utiliza el transporte público

Evidentemente, conviene que utilices el transporte público, porque es la mejor forma de contaminar menos, especialmente en las ciudades, donde los vapores contaminantes pueden ser dañinos no solo para el planeta, sino también para los habitantes.

Es cierto que no se puede utilizar el transporte público en todo momento y lugar. Tampoco tienes que flagelarte por ello. Si no puedes, no puedes. Pero, siempre que sea posible, deberías optar por este tipo de transporte, que es mucho más respetuoso con el medio ambiente.

Y, en aquellos casos en los que no puedas evitar coger el coche, puedes tratar de encontrar otras personas para compartir coche. De esta forma, podrás ahorrar dinero en gasolina y, además, contaminarás mucho.

Para esto último, puede resultarte útil alguna de las últimas apps de transporte colaborativo, como Uber o BlaBlaCar.

Por cierto, también es recomendable que, si tienes que coger un taxi por cualquier razón, elijas un Uber, porque tienen diferentes sistemas para contaminar menos que los taxis.

No seas consumista

Una de las mejores formas de contaminar menos el planeta, después de todo, es no ser un consumista. Por consumista entendemos a toda aquella persona que compra cosas por una suerte de impulso, y se cansa de esas compras al poco tiempo de hacerse con ellas.

¿La consecuencia? Montones de plástico en la basura.

Lo mejor que puedes hacer es cambiar el chip, y entender que consumir más no te hace más feliz. Ahorrar te permitirá tener un mejor nivel de vida y, además, te permitirá tener un trato más respetuoso con el medio ambiente.

Piensa que lo que se produce depende de la demanda que hay. Si Apple cree que va a vender 1 millón de móviles, produce un millón de móviles. Pero, si cree que va a vender 500.000 unidades, producirá esas 500.000 unidades y ya está.

Por lo tanto, cuando no consumimos, estamos mandando una señal a los productores para decirles que no produzcan tanto de tal o cual producto. ¡Tienes que ejercer tu poder como consumidor!

Elimina electrodomésticos innecesarios

Este es uno de los grandes males de nuestros tiempos: Creemos necesitar un electrodoméstico para cada cosa, cuando no es así. Por ejemplo, no necesitas una tostadora si tienes una sartén.

Además, en general, cuando se tienen muchos electrodomésticos, se tienen todos conectados la mayor parte del tiempo, aunque se utilicen solo una vez al día. Y eso, aunque parezca que no, va consumiendo electricidad.

Eso significa que, poco a poco, vas engordando tu factura de la luz, haciéndola más cara, y lo que es más importante: vas dañando cada vez más al planeta, obligando a quemar carbón, petróleo o gas por una energía que no estás aprovechando.

Por lo tanto, una buena opción es deshacerte de todos esos electrodomésticos que no utilizas asiduamente y que puedes sustituir por otros.

También puedes optar por electrodomésticos más versátiles, que permitan realizar más acciones. De esta forma, puedes hacer lo mismo con menos electrodomésticos. Por ejemplo, las ollas programables (aquí puedes ver una guía de compra de ollas programables) te permiten ahorrar muchos otros electrodomésticos.

Mejora tu eficiencia energética

Otro aspecto destacable, y sobre el que hay mucho que decir, es el de la eficiencia energética. Parece una tontería, pero una buena eficiencia energética, puede hacerte ahorrar muchísimo dinero en tu factura de la luz, y, además, cuidar al planeta.

Sobre esto, se pueden hacer las siguientes recomendaciones:

  1. Ventanas selladas: Lo primero que tienes que hacer si quieres mejorar tu eficiencia energética es sellar bien tus ventanas. Las ventanas antiguas no cierran perfectamente, y eso hace que el calor (o el frío) se escape del interior de la vivienda, con lo que necesitas más calefacción de la cuenta para conseguir los mismos resultados.
  2. Bombillas LED: Las bombillas LED consumen muchísimo menos que las bombillas tradicionales. Son un poco más caras que las tradicionales, pero últimamente han reducido notablemente su precio. Por lo tanto, es una recomendación muy importante, y que conviene tener en cuenta para mejorar la eficiencia energética.
  3. Puertas cerradas: Otra clave para mejorar la eficiencia energética es… cerrar las puertas. Sí. Es bastante obvio que, si estás solo en casa, y estás en tu habitación, no necesitas tener toda la casa caldeada. Te basta con tener tu habitación calentita, y eso puedes conseguirlo con un calefactor y la puerta cerrada.
  4. Calefactores individuales: Al hilo de lo anterior, contar con un buen calefactor individual te ayudará a no tener que tener la calefacción siempre enchufada a nivel general de tu hogar. Aquí puedes ver los mejores calefactores individuales del mercado.
  5. Purificadores de aire: Por último, una recomendación que no suelen hacer las guías de eficiencia energética, pero que es muy importante, es la de los purificadores de aire. Una de las claves para gastar menos en calefacción, es no abrir más de la cuenta las puertas ventanas… ¡Pero eso hace que el aire se vicie! Para solucionarlo, puedes optar por un purificador de aire. Aquí tienes una lista con los mejores purificadores de aire.

Existen más trucos para mejorar tu eficiencia energética, pero, de momento, con esos cinco consejos, habrás mejorado notablemente tu eficiencia energética, con la consecuente mejora para el planeta y para tu factura de la luz.

Mejora tu eficiencia con el agua

Por otro lado, al igual que hay trucos para mejorar tu eficiencia energética, hay trucos para mejorar la eficiencia en el consumo de agua. Aquí te señalo algunas claves que puedes tener en cuenta:

  1. Cisterna doble en el WC: La primera recomendación en cuanto a eficiencia en el consumo de agua, es la de utilizar una cisterna doble en tu WC. De esta forma, podrás utilizar una cantidad de agua para cuando orines, y otra cantidad de agua para cuando necesites más potencia. Esto te permitirá ahorrar una buena cantidad de agua.
  2. Grifo con aire: El grifo con aire no reduce el consumo de agua cuando estás llenando una olla, por ejemplo, pero sí lo reduce notablemente cuando te estás lavando la cara o las manos. Por lo tanto, no dudes en instalarlo.
  3. Depuradora: En general, no es muy recomendable contar con una piscina, porque consume mucha agua. Pero, no nos vamos a engañar, también nos merecemos un respiro de vez en cuando. Si tienes o piensas tener una piscina, conviene que ésta tenga una depuradora, para reducir al mínimo la cantidad de nuevos llenados que requiera la piscina.
  4. Duchas, no baños: Los baños sí deberían eliminarse por completo, si tu objetivo es mejorar tu consumo de agua y, con ello, ser más respetuoso con el planeta. En las piscinas, el agua se mantiene día tras día, pero, en los baños, el agua se va tan pronto como terminas de bañarte. Por lo tanto, lo mejor es optar por las duchas.
  5. Agua embotellada: Por último, es recomendable que el agua que consumas para beber, sea agua embotellada. Esto te ayudará a gastar menos agua, pero, además, será bueno para tu salud, porque el agua del grifo siempre está más contaminada que la embotellada.

Ten en cuenta que, tal y como sucedía con los consejos para mejorar la eficiencia energética, estos trucos te permitirán mejorar tu factura de agua, y, al mismo tiempo, te permitirán ser más respetuoso con el medio ambiente.

Formas de contaminar menos

A continuación, te presento algunas propuestas para reducir la contaminación que produces. Así, con estas medidas, podrás contribuir a cuidar el planeta, y mantenerlo verde y sano… ¡Hay que cuidar el lugar donde vivimos!

Recicla

Es evidente: Si quieres ser más respetuoso con el medio ambiente, deberías contaminar menos. Y eso pasa por consumir menos, pero como no siempre se puede evitar todo consumo, al menos, deberías tratar de reciclar tanto como sea posible.

La mayoría de elementos se pueden reciclar, por lo que, una vez hayas terminado de utilizar algo, no dudes en separar los diferentes materiales, y echarlos al contenedor apropiado. Con ello, mejorarás notablemente la salud de nuestro planeta.

Compra productos sin envasar

Los envases son el mal de nuestros días. Un producto que podría ir envuelto en un simple papel reciclado, se envuelve en plástico. Y eso no solo es malo para el planeta, sino también para tu salud.

Por lo tanto, en la medida de lo posible, trata de comprar productos sin envasar. Por supuesto, no siempre será posible, y, en esos casos, tendrás que reciclar los envases. Pero, siempre que puedas, compra productos que no lleven envase.

Será mejor para ti y para el planeta.

Utiliza tuppers o fiambreras reutilizables

Una buena forma de cumplir con lo anterior, es utilizar tuppers y fiambreras reutilizables. Siempre que puedas, compra tus productos en mercadillos y lugares donde no tengan inconveniente en ofrecerte el producto en tu propio tupper o fiambrera.

Y, en el caso de las carnes, pescados y demás elementos que tengas en casa, trata de no utilizar papel de aluminio. Es muy contaminante, y lo cierto es que puedes guardar la carne o el pescado en un tupper reutilizable.

Y, sí, sé que los tuppers de plástico están hechos de plástico, pero aquí no hablamos de renunciar por completo a tal o cual material, sino de hacer un uso responsable del mismo. Si puedes reutilizar un tupper de plástico, no hay ningún problema con utilizarlo.

No compres productos que recorren largas distancias

En algunos casos, hay productos que, para venderse en tu tienda más cercana, antes han tenido que recorrer una enorme cantidad de distancia. Por ejemplo, algunas prendas de ropa se envían desde el sudeste asiático. Y eso consume mucha gasolina en el proceso.

Comprar ese tipo de prendas, implica que ese modelo de negocio se perpetúe en el tiempo, y, con ello, se perpetúa ese daño al medio ambiente. Tú puedes hacer algo como consumidor.

Dejar de comprar ese tipo de prendas puede suponer que tengas que pagar un poco más por prendas parecidas, pero estarás mejorando la salud del planeta… ¡Y eso no tiene precio!

Compra productos con sello de eficiencia

Existen diferentes sellos de eficiencia, tanto en los procesos de producción, como en lo que respecta a la producción respetuosa con el medio ambiente. Cada vez son más las empresas que utilizan este tipo de sellos.

Por lo tanto, siempre que vayas a realizar alguna compra, asegúrate de que tienen este tipo de sellos, de tal forma que tengas la certeza de que no se ha dañado al medio ambiente durante su proceso de producción.

Si te interesa, también hay otros sellos, que son los de comercio justo, que hacen referencia a que se ha pagado a los trabajadores un precio “justo” (lo cual siempre es discutible, pero es algo que ahí está, por si te interesa).

Aprovecha el papel

Aunque con la digitalización el consumo de papel ha bajado notablemente, lo cierto es que todavía se consume mucho. Y el papel sale de los árboles. Por lo tanto, tienes que tener cuidado con tu consumo de papel.

Lo más recomendable es que compres papel reciclado, lo utilices por los dos lados y, después, lo envíes de nuevo a reciclar. De esta forma, estarás ayudando al planeta a estar más sano, y contribuirás a reducir la cantidad de árboles que se talan para producir papel.

Comparte tu coche (si no puedes evitar utilizarlo)

En el apartado anterior, mencionábamos la importancia de utilizar el transporte público para moverse por la ciudad. En algunos casos, esto no es posible, pero sí es posible compartir el coche.

Ponte de acuerdo con tus compañeros de trabajo o de universidad, y compartid coche. De esta forma, consumiréis menos gasolina, dañaréis menos el medio ambiente, ahorraréis más y… ¡En algunos casos podréis utilizar carriles pensados para vehículos con varios ocupantes, con lo que iréis mucho más rápido!

No tires a la basura tus medicamentos caducados

Los medicamentos tienen diferentes ingredientes que pueden llegar a ser bastante contaminantes para el planeta y para los diferentes animales y plantas. Al fin y al cabo, todo medicamento, en una dosis elevada, es un veneno.

Por lo tanto, en lugar de tirarlo a la basura o al váter, deberías meterlos todos en una bolsa, y llevarlos a una farmacia. Allí deberían hacerse cargo de ellos, según marca la ley.

Puede que no se quieran hacer cargo de ellos (cosa poco probable, pero podría pasar). En ese caso, puedes ir a otra farmacia, hasta que alguna se haga cargo de ellos, o llamar a la policía. Las farmacias deben hacerse cargo de los medicamentos caducados, y punto.

Tips sencillos para cuidar el medio ambiente

Y, para terminar, te voy a dar algunos tips sencillos de llevar a cabo, que te permitirán cuidar el medio ambiente de forma automática, sin necesidad de darle muchas vueltas. Solo tienes que crearte el hábito para actuar de forma ecológica. ¡Vamos a verlos!

No tires el filtro de los cigarros al suelo

El filtro de los cigarrillos es muy contaminante, y tarda muchas décadas en desaparecer. Por lo tanto, si no tienes ningún cenicero a mano, puedes quitar el filtro y tirar el tabaco al suelo, pero guardarte el filtro para tirarlo en la próxima basura.

Tira los chicles a la basura

Evidentemente, los chicles deben ir en la basura. No solo para cuidar el planeta, sino por una mera cuestión de urbanidad. Si no tienes ninguna basura cerca, guárdalo en un papel, y tíralo cuando encuentres una.

Guarda las pilas en una bolsa y recíclalas

pilas recargables

Las pilas son muy contaminantes (y, además, no son especialmente eficientes -pero eso es otro tema), por lo que hay que reciclarlas de una forma específica. Si las tiras a la basura, estarás haciendo mucho daño al planeta.

Lo mejor es que vayas guardando las pilas gastadas, y acabes llevándolas a un punto de recogida para su reciclado. También puedes optar por las pilas recargables para aprovechar al máximo este tipo de energía, que tanto daña al planeta. Aquí tienes una lista con las mejores pilas recargables, y aquí tienes una lista con los mejores cargadores de pilas.

Si tienes huerto, aprovecha la basura

Si tienes un huerto, deberías aprovechar la basura orgánica. Puedes hacer compost con ella, y, de este modo, estarás reciclando tú mismo tus deshechos. Además, conseguirás que las plantas de tu huerto crezcan más sanas y lozanas.

Si tienes animales, aprovecha la basura

Del mismo modo que se pueden utilizar para el huerto, los deshechos también se pueden utilizar para dar de comer a los animales. Las sobras de carne, para los perros, por ejemplo. Pero también la piel de las frutas y otros alimentos pueden ser para las gallinas o los cerdos (en el caso de que tengas, claro).

Ten plantas en tu terraza o jardín

Si no tienes ni huerto ni animales, siempre puedes tener un pequeño jardín o unas cuantas plantas en tu terraza. Esta es la versión simplificada del “plantar un árbol” que mencionábamos en el primer apartado. Así, compensarás un poco la contaminación que produces.

Antes de comprar algo, pregúntate si de verdad lo necesitas

Esta reflexión antes de realizar cualquier compra, ayuda a evitar caer en el consumismo, tal y como comentábamos en el primer apartado. Reducir tu consumo hará que tu planeta esté mucho más sano.

Evita los vampiros energéticos

Los vampiros energéticos son esos dispositivos que están en stand-by, y que parece que no consuman energía, pero sí que lo hacen, porque tienen tal o cual lucecita encendida. Apágalos completamente o desconéctalos, y ahorrarás una buena cantidad de energía.

Como habrás podido ver, esta guía de cómo cuidar el medio ambiente ha tenido mucho trabajo. Por ello, esperamos que te haya ayudado a solucionar tu problema. Y, si quieres dejar un comentario o compartir la guía con tus amigos, eso nos ayudaría mucho.